LA UNIDAD SSD

Las unidades de estado sólido (SSD, Solid State Drive) son también conocidas de forma incorrecta como “discos duros SSD” por el hecho de ser un medio de almacenamiento de información del PC. Son similares a una memoria USB, aunque con una tasa de lectura/escritura más alta. Alcanzan velocidades de transferencia de datos muy superiores a las que permite un HDD. 

 

A continuación encontrarás todo lo que conviene saber en relación a este componente:

 

-Diseño

-Tipos de unidades SSD

-Interfaz SATA

-Conector M.2

-Interfaz PCI Express y NVMe

-Tecnología de fabricación

-El controlador del SSD

-Estado de salud del SSD

Unidad SSD de 2.5" para PC, marca Western Digital, modelo Green, capacidad 240 GB, interfaz SATA-III

PARTES DE UN SSD

 

Además de la memoria principal, una unidad SSD se compone de otros elementos como la memoria caché o DRAM, la interfaz y el controlador, uno de los componentes clave de las unidades SSD.

Son unidades que aportan grandes ventajas respecto a los HDD tradicionales: mayores velocidades de transmisión de datos, menos voluminosos y pesados, más robustos frente a golpes al no disponer de partes mecánicas, no generan absolutamente ningún ruido y además los modelos con conector M.2 prescinden del cable para conectarse con la placa base. El inconveniente es que la relación capacidad de almacenamiento/coste se reduce respecto a los tradicionales HDD (en otras palabras, el giga sale más caro).

Unidad SSD 2.5" para PC, marca Crucial, capacidad 1 TB, interfaz SATA-III

TIPOS DE UNIDADES SSD

 

Las unidades SSD se pueden clasificar en tres grupos en función de su forma, conector e interfaz, la cual influye directamente en su velocidad de transmisión de datos:

SSD SATA-III

Suelen ser de 2.5” y se conectan con la placa base mediante el veterano cable SATA, igual que los HDD más recientes. La velocidad máxima de transmisión de datos es de 600 MB/s, el máximo que permite la interfaz SATA-III.

Unidad SSD de 2.5" para PC, marca SanDisk, interfaz SATA-III

Conector
SATA-III

Conector alimentación

 

SSD M.2 SATA-III

Se suprime el cable y la unidad se conecta directamente a la placa base, como si fuera una memoria RAM, mediante un conector tipo M.2 con dos muescas. El ancho de las unidades SSD con conector M.2 oscila entre 12 y 30 mm y el largo entre 16 y 110 mm. Cuanto más larga sea la unidad mayor capacidad de almacenamiento.

 

Es importante remarcar que a pesar de disponer de conector tipo M.2, la velocidad máxima sigue siendo 600 MB/s, ya que se mantiene la interfaz SATA-III.

Consejo: si tienes curiosidad por conocer la velocidad de transferencia real de tu unidad SSD (o cualquier otra unidad de almacenamiento) haz clic en el siguiente link:

 

Cómo saber la velocidad real de mi HDD o SSD

Interfaz de

comunicaciones SATA

Unidad SSD para PC, marca Western Digital, modelo Blue, conector M.2, interfaz SATA-III

Conector M.2

con dos muescas

SSD M.2 NVMe

Se conecta directamente a la placa base gracias a un conector M.2 con una sola muesca, única diferencia física con las unidades M.2 del apartado anterior, aunque muy diferente en cuanto a velocidad de transferencia (enseguida te doy más detalles).

 

La interfaz de comunicaciones es PCI Express o PCIe (de ahí la “e” final en "NVMe"), muy conocida por ser utilizada también por las tarjetas gráficas para transmitir su información hasta la placa base.

Unidad SSD para PC, marca Corsair, modelo Force Series, conector M.2, interfaz NVMe PCI exprés x4

Interfaz de 
comunicaciones 
PCIe

Conector M.2 con
una sola muesca

 

NVMe (Non-Volatile Memory) es una especificación creada a medida para las unidades SSD con interfaz PCIe, ofreciendo una velocidad de transferencia muy alta y optimizando la latencia y el trabajo en paralelo de los actuales procesadores.

 

Las velocidades que pueden alcanzar las unidades NVMe son muy superiores a los 600 MB/s de los discos SSD M.2 SATA-III, oscilando entre 2000 MB/s y 7000 MB/s en función de la versión de PCI Express que soporten tanto la unidad como la placa base.

Consejo: Te recomiendo que compres una de estas unidades. Yo tengo instalado el Samsung 970 EVO Plus NVMe M.2 y el aumento de rendimiento respecto al HDD anterior es brutal:

 

- Arranque rapidísimo (menos de 10 segundos) 

- Ninguna aplicación se ralentiza.

- No hay esperas tras cualquier clic con el mouse, todo parece "instantáneo".

TECNOLOGÍA DE FABRICACIÓN

DE UN SSD

 

Los discos SSD pueden fabricarse con las siguientes tecnologías:

 

SLC (Single Level Cell)

Almacenan un bit de información por cada celda, pudiendo escribir en ellos dos estados (0 o 1). Son las más rápidas ya que solo hay que comprobar dos posibilidades, además de las más duraderas (hay que comprobar menos veces cada celda), pero el precio del GB es el más alto al requerir más elementos para almacenar la misma información.

MLC (Multi-Level Cell)

Almacenan dos bits por celda: pueden almacenar más información pero pierden velocidad y vida útil.

TLC (Triple Level Cell)

Almacenan tres bits por celda: pueden almacenar más información que los de tecnología MLC, perdiendo velocidad y vida útil respecto a estos.

QLC (Quad Level Cell)

Almacenan cuatro bits por celda: son los más económicos y con mayor capacidad de almacenamiento, pero son los más lentos y con menor vida útil, ya que cada celda debe ser comprobada 4 veces, lo que supone un desgaste 4 veces mayor que los SSD de tecnología SLC.

Unidad SSD 2.5" para PC, marca Corsair, modelo force, capacidad 240 GB, interfaz SATA-III

EL CONTROLADOR DEL SSD

 

El controlador es una parte fundamental de una unidad SSD ya que se encarga de organizar todos los datos en las celdas de memoria.

 

Dada la alta tasa de transferencia de archivos que se puede llegar a alcanzar con un SSD, es importante que el fabricante incorpore un buen controlador que se encargue de situar todos los datos en las direcciones de memoria que estén libres, llevando un exhaustivo control de las mismas. Esta función es primordial para conocer en todo momento cuánto espacio disponible queda en la unidad de almacenamiento.

Por otro lado, un buen controlador es capaz de procesar la información que recibe y distribuirla de una manera más eficiente que uno de gama baja o sin memoria que actúe de caché. El hecho es que el controlador de memoria suele ser la parte del dispositivo que más se calienta: un controlador poco eficiente que se sobrecaliente puede hacer bajar mucho el rendimiento del SSD.

 

Otro aspecto que es responsabilidad del controlador es la supervisión del gestor de desgaste (Wear Levelling). Esta tecnología se encarga de que todas las celdas de memoria del SSD se escriban el mismo número de veces a lo largo de la vida de la unidad, dado que es un número finito (a diferencia de los discos duros mecánicos en cuya superficie se puede escribir sin limitaciones). De esta manera se alarga la vida de la unidad, ya que no se envejecen algunas celdas de forma prematura por haber sido escritas muchas más veces que otras.

Unidad SSD para PC, marca Samsung, modelo 970 EVO Plus, conector M.2, interfaz NVMe PCI exprés, capacidad 500 GB

LOS BLOQUES DE DATOS Y EL TRIM

Una particularidad de las unidades SSD se da cuando queremos eliminar archivos: sólo pueden borrar bloques de datos enteros. Esto hace que el proceso de borrado sea muy ineficiente. Veamos con una imagen como funciona.

TRIM.png

- En la primera imagen de la secuencia anterior, vemos en azul un bloque completo de datos de una unidad SSD.

-En la segunda imagen, en color naranja, vemos dos archivos marcados para borrado y necesitamos sustituirlos por nueva información (color verde).

-Para ello la unidad SSD escribe en su memoria caché el bloque completo (tercera imagen) y sustituye lo que pretendemos borrar por la nueva información.

-En ese momento, el bloque completo presente en la unidad SSD se borra definitivamente.

-Seguidamente, el bloque definitivo con la nueva información (cuarta imagen) se escribe en el espacio vacío que acaba de liberarse. 

 

Como se observa, es un proceso ineficiente, sobre todo si lo comparamos con el borrado en un disco duro mecánico, en el que simplemente se borra la información de forma directa. Para optimizar este proceso existe la instrucción "TRIM", que permite que las instrucciones de borrado se realicen cuando la unidad SSD no está en uso.

Supongo que te estarás preguntando si tienes activado el "TRIM" para tu unidad SSD: la respuesta es SI, casi al 100%.

 

Si no te quedas tranquilo con esta afirmación, puedes comprobarlo tú mismo. Abre la ventana de comandos (escribe "cmd" en la barra de búsqueda y ejecuta "Símbolo del sistema") y escribe la siguiente instrucción:

fsutil behavior query DisableDeleteNotify

Te aparecerá la siguiente pantalla:

Comando para saber si TRIM activado.png

 

Si te aparecen dos ceros como en la imagen anterior, el "TRIM" está habilitado. Si por alguna causa desconocida, al ejecutar el comando anterior obtienes un "1", el "TRIM" no está activo. Para activarlo no tienes más que ejecutar el comando siguiente:

 

fsutil behavior set DisableDeleteNotify 0

Y con esto ya tendrás activado el "TRIM" en tu unidad SSD.

OPTIMIZAR EL RENDIMIENTO DEL SSD

 

En línea con el apartado anterior y, según hemos comentado, una manera de aumentar el rendimiento de tu unidad SSD es tener el "TRIM" activado y en ejecución de forma periódica. Otra forma de saber si el "TRIM" se está ejecutando en tu unidad SSD y la periodicidad con la que lo hace, es accediendo a las propiedades de tu unidad.

 

Para ello, haremos doble clic sobre el icono "Este equipo" (antes "Mi PC"), apareciéndonos todos los dispositivos:

Propiedades unidad SSD.png

 

Pulsamos con el botón derecho sobre la unidad SSD y seleccionamos "Propiedades", con lo que nos aparecerá la siguiente ventana:

Propiedades unidad SSD (2).png

 

Pulsamos sobre la pestaña "Herramientas", obteniendo lo siguiente:

Propiedades unidad SSD (3).png

 

A continuación, pulsaremos sobre "Optimizar", obteniendo la siguiente información:

Propiedades SSD (4).png

 

Se observa que el estado de la unidad es correcto (1 día desde la última reoptimización) y que la frecuencia es semanal, lo que indica que el "TRIM" está activado y que se ejecuta con la frecuencia comentada.

 

Se observa que para los discos duros Windows nos indica "Correcto (0% fragmentado)" y en cambio para la unidad SSD hace referencia al tiempo que hace que no se optimiza. Si quisiésemos cambiar la frecuencia con la que se optimiza la unidad SSD, no tenemos más que hacer clic en "Cambiar configuración":

Propiedades unidad SSD (5).png

Podemos elegir frecuencia diaria, semanal y mensual, yo te recomiendo semanal que es la que viene por defecto en Windows 10.

Un último consejo para tener optimizado la unidad SSD es comprobar que el controlador de la unidad SSD está actualizado.

 

Para ello tenemos que acceder al administrador de dispositivos de Windows, ya sea a través del "Panel de control" o mediante el icono de "Mi PC":

Administrador de dispositivos.png

Nos aparecerá la siguiente ventana, en la que pulsaremos con el botón derecho sobre la unidad SSD y seleccionaremos "Actualizar controlador":

Actualizar controlador SSD.png

 

Nos aparecerá la siguiente ventana, en la que le diremos que busque los controladores automáticamente:

Actualizar controlador SSD (2).png

 

Lo más probable es que ya tengamos los mejores controladores, con lo que nos aparecerá la ventana siguiente:

Actualizar controlador SSD (3).png

LIMPIEZA DE LA UNIDAD SSD

 

Lo primero que haré es desaconsejar el uso de la famosa utilidad Ccleaner para efectuar limpiezas de la unidad SSD, así como el de otras utilidades similares como Wise Registry Cleaner, Glarysoft Registry Repair, Frontline Registry Cleaner y cualquier otra utilidad que ofrezca limpiezas del registro de Windows.

 

No voy a extenderme demasiado en esto, sólo hay que pensar un poco: ¿por qué no tiene Windows una herramienta para limpiar el registro, si es el que mejor lo conoce? Pues simplemente porque hay una regla importante que vale la pena seguir: cuanto menos toquemos el registro, mejor. Lo único que podemos conseguir es dejar el PC totalmente inservible y vernos obligados a reinstalar Windows.

Ahora surge la pregunta, ¿Cómo libero espacio en disco y borro archivos inútiles sin utilizar Ccleaner o un programa similar? La respuesta es con la utilidad "Liberar espacio" que Windows incorpora.

 

Para ejecutarla haremos doble clic sobre el icono "Este equipo" (antes "Mi PC") y pulsaremos con el botón derecho sobre "Propiedades" en la unidad SSD que queramos limpiar:

 
Propiedades unidad SSD (2).png

Pulsaremos sobre el botón "Liberar espacio" de la ventana anterior, con lo que obtendremos la siguiente ventana:

Liberar espacio (1).png

Ahora pulsaremos sobre el botón "Limpiar archivos de sistema" de la ventana anterior, con lo que obtendremos la siguiente ventana, después de unos segundos de cálculo del sistema:

Liberar espacio (2).png

Se observa que, en mi caso, puedo liberar hasta 24.5 GB, la mayoría consistente en actualizaciones anteriores de Windows. Marcamos todas las casillas asociadas a contenidos que queramos eliminar (recomiendo marcarlas todas para maximizar el espacio liberado) y pulsamos "Aceptar":

Liberar espacio (3).png

 

Nos aparece la clásica ventana de advertencia antes de eliminar archivos, contestamos sin miedo "Eliminar archivos", con lo que la unidad SSD quedará completamente limpia sin ningún riesgo de dejar el registro inestable o inservible.

Wester digital SN750.jpg

 

ESTADO DE SALUD DEL SSD

 

Aunque parezca que un disco SSD no debería envejecer nunca por no disponer de elementos mecánicos que se desgastan con el paso del tiempo, esto no es así.

 

Como ya hemos visto en apartados anteriores, las operaciones de lectura y escritura degradan poco a poco las celdas de las que se compone la unidad, hasta que quedan inservibles. Cuando el número de celdas inútiles es demasiado grande, la unidad SSD empieza a dar problemas, momento en el que la única solución es comprar un SSD nuevo.

Para saber el estado de salud de nuestro SSD utiliza la aplicación CrystalDiskInfo, la cual puedes descargar en el siguiente link:

Downloading File /76334/CrystalDiskInfo8_13_0.exe - CrystalDiskInfo - OSDN

Una vez descargada e instalada, la ejecutamos, observando que nos genera una pestaña para cada unidad de disco duro y para cada unidad SSD que tengamos. En mi caso el aspecto es el siguiente:

 
Estado de salud del SSD (1).png

 

Se observa que el "Estado de salud" de mi unidad Samsung SSD 970 EVO Plus 1TB es bueno (100%). También vemos que la temperatura es de 37ºC, un valor totalmente normal. Se pueden ver también otros datos de interés, como el número de encendidos y la cantidad de horas que ha pasado en marcha.

 

Si el estado de salud de tu SSD es malo, te aparecerá el problema resaltado en color amarillo.

En las otras pestañas aparecen los dos discos duros mecánicos (HDD) que tengo, los cuales también están en perfecto estado, aunque el programa no lo dice de la misma forma. Por ejemplo, veamos qué dice para la primera unidad:

Estado de salud del SSD (2).png

 

Se observa que el "Estado de salud" de mi unidad HDD Western Digital WDC WD30EFRX de 3 TB es "Bueno", pero no dice nada del "%". También vemos que la temperatura es de 31ºC, más baja que para el SSD. Se pueden ver algunos valores que no aparecían para el SSD, como la velocidad de rotación (5400 rpm).

 

Del mismo modo que para el SSD, si el estado de salud de algún HDD es malo, te aparecerá el problema resaltado en color amarillo.

 

El problema más común es que los valores "C5" y "C6" aparecen en color amarillo, indicando normalmente sectores defectuosos que no pueden ser leídos por el cabezal del disco duro.

SSD OCZ vertex.png

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