LA PANTALLA DEL PC

El monitor es el periférico de salida más importante del PC, ya que sin él es imposible interactuar con el ordenador (no sabríamos lo que estamos haciendo). Es de vital importancia disponer de una pantalla de buena calidad, ya que la salud de nuestros ojos dependerá de ello. Cuanto mayor sea su tamaño, más resolución nos pueda dar y más nítida sea la imagen, menos se nos cansarán los ojos con las horas de uso.

 

A continuación encontrarás todo lo que debes saber en relación a este periférico: tamaño y relación de aspecto, resolución, Full HD, 4K, tamaño del píxel, tipo de panel LCD, paneles TN, VA, IPS, PLS, profundidad de color, modelo o espacio de color, sRGB, DCI-P3, Adobe RGB, luminancia o brillo, relación de contraste estática y dinámica, tiempo de respuesta, frecuencia de refresco o actualización, conexiones de entrada VGA, DVI, HDMI, DisplayPort...

Pantalla para ordenador, marca ASUS, modelo VX239H

TAMAÑO DE PANTALLA Y RELACIÓN DE ASPECTO

 

El tamaño es la longitud en pulgadas de la diagonal de la pantalla del monitor, mismo sistema de medida que se usa para las televisiones. La relación de aspecto es la proporción que hay entre el ancho y el alto del monitor. La más habitual para pantallas de PC es 16:9, lo que indica que si dividimos la longitud horizontal entre la longitud vertical nos dará 1.77 independientemente del tamaño de la pantalla. La relación de aspecto más habitual en el pasado fue 4:3, aunque en la actualidad aún es posible encontrar estos monitores casi cuadrados.

 

Consejo: si estás pensando en cambiarte la pantalla del PC elige como mínimo una pantalla de 24” con una relación de aspecto de 16:9, no te arrepentirás.

RESOLUCIÓN DE PANTALLA

Es el número de píxeles que hay en la pantalla, expresado como la multiplicación de los píxeles en horizontal por los píxeles en vertical. El ejemplo de resolución más habitual hoy en día es 1920 x 1080, también conocida como Full HD, aunque cada vez más va llegando a nuestros PC la resolución 3840 x 2160 también llamada 4K UHD, con 4 veces más píxeles que Full HD.

 

Consejo: si te has decidido por una pantalla de 24” o menos, tendrás suficiente con una resolución Full HD. Si en cambio decides ir a por un modelo de mayores dimensiones, es mejor que sea 4K UHD, según veremos en el siguiente apartado.

 
Pantalla para PC marca Philips, modelo 278E9

 

TAMAÑO DEL PÍXEL

Son las dimensiones en milímetros de los píxeles de la pantalla. Es un dato importante, ya que cuanto más pequeño sea mejor calidad de imagen tendremos. El tamaño del píxel depende de las dimensiones y de la resolución de la pantalla. Imaginemos una pantalla de 24” (531.3 x 298.8 mm) con 1920 x 1080 píxeles. Si repartimos los 531.3 mm de ancho entre los 1920 píxeles disponibles, obtenemos un tamaño de píxel de 0.277 mm. ¿Qué pasa si aumentamos el tamaño de la pantalla, manteniendo la cantidad de píxeles? Pues que, inevitablemente, serán más grandes. Por ejemplo, supongamos que la pantalla es de 32” (697 x 392 mm) y mantenemos la resolución Full HD anterior: dividimos 697 mm entre 1920 y obtenemos un tamaño de píxel de 0.363 mm (un 31% más grande) con lo cual perdemos calidad de imagen.

Visto esto, ¿Cómo comprarnos una pantalla de grandes dimensiones sin perder calidad de imagen respecto a las más pequeñas? Sólo hay una opción: subir la resolución de la pantalla, con lo que incrementaremos el precio por partida doble.

En el mismo ejemplo anterior con la pantalla de 32”, supongamos que en lugar de Full HD su resolución fuese 4K UHD (3840 x 2160). Para saber el tamaño de píxel en este caso dividiríamos el mismo ancho de        697 mm pero ahora entre 3840, con lo que el tamaño de píxel sería de 0.182 mm, la mitad que para Full HD.

TIPOS DE PANEL LCD

 

Antes de empezar con los tipos de paneles que hay en el mercado, empecemos repasando algunos conceptos. Lo primero que hay que tener claro es que lo que se conoce como “Monitor LED” (Light Emitting Diode) es en todos los casos un monitor basado en tecnología LCD (Liquid Crystal Display) con retroiluminación led. Es decir, nuestra pantalla se basa en la tecnología LCD, pero requiere del apoyo de unos led que hay por detrás que son los que iluminan el panel para generar posteriormente la imagen que vemos. Para aclarar esto, lo mejor es ver la siguiente imagen:

Partes de un panel LCD: leds traseros, filtros polarizadores, panel TFT, panel LCD, filtro de color y cristal externo

En la imagen anterior, la luz es emitida por los leds situados en la parte posterior del monitor. Dicha luz atraviesa un filtro que polariza la luz en dirección vertical, lo cual posibilita su control en las etapas posteriores. Esta luz polarizada debe atravesar una capa extremadamente fina de transistores de película (TFT, Thin Film Transistor) antes de llegar al panel LCD compuesto por pequeños cristales líquidos, controlados por los transistores que se encuentran en la capa de TFT. Cada cristal líquido dispone de dos electrodos para controlarlo: según la tensión que se aplica a estos electrodos el cristal cambia su disposición dependiendo de la tecnología utilizada, alterando la polarización de la luz de salida del cristal respecto a la de entrada. 

 

La generación del color en pantalla se basa en que cada píxel está formado por tres subpíxeles rectangulares: uno rojo, uno verde y otro azul, como puede verse en el filtro de color de la imagen. El panel LCD dispone de un cristal asociado a cada subpíxel: los colores se consiguen variando la tensión aplicada a los electrodos de cada uno de los tres cristales y mezclando las luces resultantes (ver el apartado siguiente referido al modelo de color RGB). Para terminar, el último filtro atenuará las luces que vengan en función de su polarización. Esto último se explica con más detalle en el siguiente punto.

A continuación veremos los distintos tipos de panel LCD que hay en el mercado.

LED-TN (Twisted Nematic)

Este panel se compone de elementos de cristal líquido que se enrollan y desenrollan (de ahí lo de twisted) según el voltaje aplicado a los electrodos de cada cristal.

 

En primer lugar, la luz que viene de los leds traseros se hace pasar por un filtro polarizador para alinear la onda de luz en una sola dirección (este filtro trabaja en conjunto con un segundo filtro polarizador a 90º del primero y situado después). A continuación la luz pasa a través de los cristales del panel LCD, los cuales modificarán en mayor o menor medida la polarización de la luz que les llega, de la siguiente forma:

 

Electrodos del cristal sin tensión: el cristal líquido se encuentra completamente enrollado. En esta configuración, el cristal polariza la luz que le llega 90º, con lo que toda la luz que sale del cristal pasará sin problemas a través del segundo filtro, que está polarizado 90º respecto al primero.

 

Electrodos del cristal con tensión: al hacer pasar una corriente cada vez mayor a través del cristal, éste se va desenrollando progresivamente. Cuanto más desenrollado está, menos altera la orientación de la luz que le llega y más luz queda bloqueada en el segundo filtro. Cuando está totalmente desenrollado no altera en absoluto la polarización de la luz que le llega, por lo que el bloqueo de luz en el segundo filtro es total.

Estos dos estados del cristal se pueden ver en el gráfico siguiente: a la izquierda un cristal sin tensión y a la derecha con la tensión máxima.

Partes de un panel LCD de tipo TN (Twisted Nematic). Enrollado y desenrollado de los cristales.

 

Como ya comentamos anteriormente, la generación del color se basa en que cada píxel de la pantalla está formado por tres subpíxeles rectangulares: uno para el color rojo, uno para el color verde y otro para el color azul. El panel TN, igual que el resto de paneles LCD que veremos a continuación, dispone de un cristal líquido para iluminar cada uno de los tres subpíxeles anteriores, con mayor o menor intensidad. El panel LCD de una pantalla FULL HD tiene 1920 x 1080 x 3 = 6.220.800 cristales, con los que genera el espacio de color RGB que vemos en pantalla.

Este tipo de panel LCD es el que proporciona los tiempos de respuesta más bajos (entorno a 1 ms), por lo que la imagen no sufre retrasos (no hay efecto ghosting) y es muy fluida, dato esencial para los gamers. Además, permiten altas tasas de refresco (144 Hz), característica cada vez más importante para los aficionados a los juegos.

 

La desventaja del panel TN es que la representación de los colores no es demasiado fiel, por lo que no es un panel recomendable para diseño gráfico ni trabajo con imágenes y vídeos. Otro inconveniente es que los monitores equipados con este panel presentan limitaciones en los ángulos de visión, es decir, si no lo miramos totalmente de frente veremos los colores distorsionados.

LED-IPS (In-Plane Switching)

La estructura y funcionamiento de un panel IPS es muy similar a la de los paneles TN explicados anteriormente. La diferencia es que los cristales están alineados en horizontal (In-Plane, en el mismo plano) respecto al display. Esto ocasiona que los dos electrodos estén por debajo del panel LCD, en lugar de uno por encima y otro por debajo como en el panel TN. Esto encarece el diseño, además de requerir más espacio. Esta disposición de cristales reduce ligeramente el paso de luz respecto al panel TN, resultando pantallas menos brillantes.

 

Cuando la corriente pasa a través de los cristales de un panel IPS, el cristal rota hasta 90º, siempre en paralelo al plano del display, a diferencia del panel TN que iba desde paralelo al plano hasta perpendicular.

A continuación la luz pasa a través de los cristales del panel LCD, los cuales modificarán en mayor o menor medida la polarización de la luz que les llega, de la siguiente forma:

 

Electrodos del cristal sin tensión: Cuando el cristal está en reposo polariza la luz que le llega 90º, con lo que toda la luz que sale del cristal pasará sin problemas a través del segundo filtro, que está polarizado 90º respecto al primero.

 

Electrodos del cristal con tensión: al hacer pasar una corriente cada vez mayor a través del cristal, éste va girando progresivamente, siempre paralelo al display. Cuanto más gira menos altera la orientación de la luz que le llega y más luz queda bloqueada en el segundo filtro. Cuando está totalmente girado no altera en absoluto la polarización de la luz que le llega, por lo que el bloqueo de luz en el segundo filtro es total.

Partes de un panel LCD de tipo IPS (In-Plan Switching). Giro en el plano de los cristales.

 

El panel IPS ofrece una calidad de imagen superior a la del panel TN, con una reproducción de colores mucho más realista. Los inconvenientes son un precio más elevado (en sus inicios elevadísimos), una respuesta más lenta (entorno a 5 ms) que los paneles TN, y una tasa de refresco más baja (60 Hz). Es el panel ideal para diseño gráfico, ya que suele contar con un espacio de color superior al 100% sRGB, ofreciendo imágenes con gran realismo y fidelidad.

LED-VA (Vertical Alignment)

Existen dos variantes de este tipo de paneles: MVA (Multi-domain Vertical Alignment) y PVA (Patterned Vertical Alignement), con pequeñas diferencias entre ellas. La tecnología es muy similar a la de los paneles TN, encontrándose la principal diferencia en la disposición de los cristales.

 

Electrodos del cristal sin tensión: el cristal líquido se encuentra alineado en perpendicular al display (de ahí lo de Vertical Alignment). En esta configuración, el cristal no altera en absoluto la polarización de la luz que le llega, por lo que el bloqueo de luz en el segundo filtro es total.

 

Electrodos del cristal con tensión: al hacer pasar una corriente cada vez mayor a través del cristal, éste va girando progresivamente hacia su posición horizontal. Cuanto más horizontal está, más altera la orientación de la luz que le llega, quedando menos luz bloqueada en el segundo filtro. Cuando está totalmente girado el cristal polariza la luz que le llega 90º, con lo que toda la luz que sale del cristal pasará sin problemas a través del segundo filtro, que está polarizado 90º respecto al primero.

Las tecnologías MVA y PVA incorporan varios cristales por celda, de forma que cada uno de ellos gira en distintos ángulos, logrando así aumentar el ángulo de visión de forma notable, según se ve en la siguiente imagen.

Partes de un panel LCD de tipo VA (Vertical Alignment). Giro de los cristales.

 

Antes de la aparición de los paneles IPS, el panel VA era el más utilizado para diseño gráfico. Ofrecía mejor calidad de imagen que los TN pero los tiempos de respuesta eran muy elevados, llegando hasta los

10-12 ms. La aparición de los paneles IPS a precios asequibles los relegó inicialmente ya que los superaban en todo, pero ahora están resurgiendo porque gracias a mejoras tecnológicas permiten altas tasas de refresco (entorno a 144 Hz), una superior relación de contraste estático, excelentes negros y un brillo superior a los IPS y TN. A pesar de las mejoras comentadas, el panel VA nunca será tan rápido como el TN ni ofrecerá una imagen de tanta calidad como el IPS, por lo que es una opción que puede considerarse como intermedia.

LED-PLS (Plane to Line Switching)

Es una versión alternativa del panel IPS, manteniendo la misma funcionalidad y disposición de elementos. Samsung es la empresa responsable del desarrollo de este panel y asegura que tiene mejores ángulos de visión que el panel IPS, un aumento del brillo de un 10%, unos costes de producción un 15% menores, mejor calidad de imagen y además permite los paneles flexibles.

Pantalla curva para PC, marca NEC, tamaño 43"

 

PROFUNDIDAD DE COLOR O BITS POR PÍXEL (BPP)

Es la cantidad de bits utilizados para representar el color de un único píxel. Cuanto mayor es este valor, mayor será la gama de colores que podrá mostrar cada píxel. Los bits disponibles se utilizan para codificar por separado la intensidad de los tres colores primarios de la luz: rojo, verde y azul. Veamos las profundidades de color que se han ido utilizando desde los principios de los monitores de ordenador:

 

Color de 8 bits

Con 8 bits por píxel se disponen de 256 números diferentes en código binario (unos y ceros) para codificar el color deseado. Concretamente se utilizan 3 bits para el color rojo, 3 para el verde y 2 para el azul. Se asigna un bit menos para el azul por que el ojo humano es menos sensible a éste que al rojo o al verde. Las 256 codificaciones posibles nos ofrecen, lógicamente, una gama de 256 colores, lo cual limita mucho la calidad y realismo de las imágenes.

 

Color de 16 bits

Con 16 bits por píxel se disponen de 65536 colores posibles: 5 bits para el rojo, 6 para el verde y 5 para el azul. Los 65536 colores posibles se conocen en el mundo del PC como “miles de colores” o highcolor.

Color de 24 bits

Con 24 bits por píxel disponemos de 16777216 colores posibles, utilizando 8 bits para cada uno de los colores primarios. Lógicamente, al disponer de un abanico mayor de opciones, los colores obtenidos son mucho más realistas. Los 16777216 colores posibles se conocen en el mundo del PC como “millones de colores” o “color verdadero”.

 

Color de 32 bits

Equivale a la profundidad de color de 24 bits + 256  niveles de transparencia (la cantidad de colores que cada píxel puede mostrar es la misma que con 24 bits).

 

Consejo: Actualmente cualquier monitor que puedas encontrar en la tienda soporta una profundidad de color de 32 bits, por lo que no es un parámetro que haya que poner en la balanza para decidir entre varias pantallas.

Nota: Si alguna vez entras en "Configuración de pantalla avanzada" (Configuración-Sistema-Pantalla-Configuración de pantalla avanzada) obtendrás una información muy similar a esta:

 

 

Se observa que la profundidad de bits que nos indica Windows es "8-bits", lo cual no se entiende porque sería una calidad de color muy deficiente y ya nos habríamos dado cuenta. Se trata de un pequeño error de Windows, porque realmente se está refiriendo a la profundidad de bit de cada canal: 8 para el rojo, 8 para el verde, 8 para el azul y 8 para las transparencias. Es decir, nuestro sistema está trabajando con una profundidad de color de 32 bits, como era de esperar. Windows debería corregir estoy y sustituir "Profundidad de bits" por "Profundidad de bit por canal".

MODELO O ESPACIO DE COLOR

 

Un modelo o espacio de color es una representación numérica de un abanico determinado de colores, utilizando como ejes de coordenadas componentes cromáticos fundamentales, tal y como se indica en la imagen:

 

1200px-RGBCube_b.svg.png

Los monitores utilizan mayoritariamente el modelo de color RGB, utilizado en todos los sistemas que forman imágenes mediante rayos luminosos, ya sea emitiéndolos o recibiéndolos. En contraposición está el modelo de color CMYK, utilizado por las impresoras de tinta.

 

Los 3 componentes fundamentales del espacio de color RGB son el rojo, el verde y el azul. Los tres se transmiten desde la tarjeta gráfica al monitor por canales independientes, garantizando que no se pierde información. La única pega de este envío es que se requiere un ancho de banda mayor, ya que cada canal lleva la información del brillo de toda la imagen de forma redundante.

 

Lo más usual es que nuestro monitor trabaje con 24 bits por píxel, a no ser que sea un modelo muy antiguo. En este caso, cada uno de los 3 canales tendrá 8 bits para indicar su intensidad. Como es lógico, con 8 bits los valores para cada canal variarán entre 0 y 255 y se expresan como (R, G, B), siendo "R" la intensidad del rojo, "G" la intensidad del verde y "B" la intensidad del azul. 

 

Por ejemplo, cuando los 3 canales están a cero, el píxel muestra un negro puro, el cual se escribe como (0, 0, 0). Cuando los 3 canales están a 255 el píxel muestra un blanco puro, que se escribe como (255, 255, 255). El rojo puro se escribe como (255, 0, 0), el verde puro como (0, 255, 0) y el azul puro como (0, 0, 255). Si los valores de los tres canales son idénticos el píxel mostraría un tono de gris neutro, más o menos intenso en función del valor.

 

Tal y como vimos en la sección del panel LCD, la generación de los 16.8 millones de colores por adición de los tres primarios, es posible gracias a que cada píxel está formado realmente por tres subpíxeles: uno rojo, uno verde y otro azul. En el caso del rojo puro (255, 0, 0) lucirá al máximo el subpíxel rojo, permaneciendo los otros dos a oscuras.

 

Existen otros espacios de color basados en la adición de los tres colores primarios de la luz: sRGB (variante de RGB definida por HP y Microsoft), Adobe RGB (variante de RGB creada por Adobe), RGB ProPhoto (variante de RGB para profesionales de la fotografía, creada por Kodak), DCI-P3 (de reciente creación), NTSC (uno de los primeros espacios de color, desarrollado en 1953), etc.

 

Para informarnos del rango de colores que cada monitor es capaz de representar, el fabricante acostumbra a indicar un % de uno o dos espacios de color a lo sumo. Con esto nos está diciendo hasta donde llegan las capacidades de representación del monitor dentro del espacio de color referido. Algunos ejemplos de lo que nos indica el fabricante son:

 

Newskill Icarus RGB – Gama de colores: NTSC 72%

AOC Gaming 24G2U – Cobertura sRGB 126%

Gigabyte G32QC – Saturación de color DCI-P3 94% / sRGB 124%

LG 24MP59G-P – Cobertura sRGB 99%

AOC Gaming 27G2U – Cobertura Adobe RGB 103%

 

Vemos que cada fabricante nos indica los colores que el monitor es capaz de reproducir en pantalla dando un % de un espacio de color. Para poder comparar sin problemas la capacidad de reproducir colores de dos pantallas, ambas tienen que dar su cobertura sobre el mismo espacio de color, sino no es trivial.

 

Por ejemplo, el AOC Gaming 24G2U abarca un 126% de colores del espacio sRGB (quiere decir que su gama llega más allá de los colores del sRGB) y el LG 24MP59G-P tiene una cobertura del 99% del sRGB, por lo que podemos decir con seguridad que el monitor de AOC tiene una gama de colores más rica que el de LG.

 

En cambio, es más difícil comparar dos monitores cuyo fabricante hace referencia a espacios de color distintos. Por ejemplo, el AOC Gaming 27G2U tiene una cobertura Adobe RGB del 103% y el Gigabyte G32QG una cobertura del 124% sRGB, ¿Cuál tiene una gama de colores más amplia? Para saberlo de forma aproximada, podemos ver el siguiente gráfico:

 

Diagrama cromático C.I.E. 1931 (RGB Prophoto, Adobe RGB, sRGB)

Podríamos decir que la cobertura de ambos monitores es "similar", ya que el espacio Adobe RGB es más amplio que el sRGB.

LUMINANCIA O BRILLO DE UN MONITOR

La luminancia o brillo se mide en candelas por metro cuadrado (cd/m²) o en Nits y es una medida de la intensidad de luz que emite el monitor. Los antiguos monitores de tubo ofrecían una intensidad máxima de 100 Nits, valor de referencia mantenido durante la era analógica. Tras la irrupción en el mercado de los monitores basados en paneles LCD, estos valores han aumentado considerablemente, moviéndose entre 250 cd/m² y 400 cd/m² de forma habitual.

 

Consejo: si vas a cambiar de pantalla, elige una cuyo brillo sea al menos de 300 cd/m², aunque si el valor es más alto mejor.

Pantalla para PC marca LG, completamente en blanco.

RELACIÓN DE CONTRASTE DE UN MONITOR

Es la relación entre el mayor brillo que es capaz de generar un monitor y el color más oscuro que puede ofrecer. Así, una relación de contraste más alta generalmente significa unos negros más profundos y/o unos blancos más potentes, lo que marca una gran diferencia en la calidad general de la imagen. Los negros profundos son de particular importancia en las escenas oscuras en películas y juegos, especialmente si utilizas el PC con la luz apagada.

 

Para averiguar esta relación se mide por separado el brillo del blanco absoluto (255, 255, 255) y el del negro absoluto (0, 0, 0), calculando seguidamente la relación entre ambos.

Los fabricantes suelen ofrecer dos valores cuando se refieren al contraste de sus monitores:

 

Relación de contraste estática

Es el contraste real, el que acabamos de comentar.

Relación de contraste dinámica o DCR (Dynamic Contrast Ratio)

Los fabricantes nos dan la relación que se obtendría con el negro que da un píxel apagado, que es mucho más negro que un píxel que está mostrando los componentes (0, 0, 0).

 

Consejo: ignora el contraste dinámico y fíjate sólo en el estático. Un valor habitual es una relación de contraste estático de 1000:1 (el blanco absoluto tiene 1000 veces más brillo que el negro absoluto) aunque también hay muchas pantallas de gama media que llegan hasta 3000:1, valor por el que yo me decantaría. Algunas pantallas de gama alta llegan a una relación de contraste de 4000:1.

TIEMPO DE RESPUESTA DE UN MONITOR

Es el tiempo que tarda un píxel en cambiar de blanco (255, 255, 255) a negro (0, 0, 0) y luego a blanco nuevamente. Este tiempo está muy relacionado con el tipo de panel LCD del monitor: los paneles TN son los que tienen los tiempos de respuesta más bajos (alrededor de 1 ms), siempre por encima de los paneles IPS y VA (alrededor de 5 ms).

 

Un tiempo de respuesta alto puede producir el efecto ghosting, que provoca estelas residuales en pantalla del objeto que está en movimiento, debido a que los píxeles no tienen tiempo de cambiar de color e intensidad. Esto no supone un problema para tareas de ofimática, pero si en caso de que juegues a Call of Duty, Counter Strike o cualquier otro título con muchísima acción.

 

Consejo: cuando cambies el monitor, asegúrate de que el tiempo de respuesta sea como máximo de 5 ms si el panel es IPS o VA y 1 ms si el panel es TN.

FRECUENCIA DE REFRESCO O ACTUALIZACIÓN DE UN MONITOR

 

Es el número de veces que se actualiza la pantalla por segundo, y se mide en hercios (Hz). Si un monitor tiene una frecuencia de 60 Hz, podemos decir que la pantalla se actualiza 60 veces durante un segundo, o lo que es lo mismo, nos muestra una imagen cada 1/60 s = 16.7 ms. Este valor ha sido el estándar durante muchos años en todos los monitores, ya que se considera que con esta frecuencia de actualización el ojo humano no es capaz de advertir que cada 16.7 ms le envían una nueva imagen, sino que las ve todas juntas sin parpadeos ni interrupciones.

En la actualidad los fabricantes se han lanzado a fabricar monitores con una frecuencia de refresco superior a los 60 Hz, con lo que la pregunta surge inmediatamente: Si el ojo humano no es capaz de apreciar ningún parpadeo cuando le envían una imagen cada 16.7 ms (60 Hz), ¿aportará más calidad de imagen si le enviamos una imagen cada 8.3 ms (120 Hz) o cada 4.2 ms (240 Hz)? La teoría dice que no pero los usuarios están divididos: para unos no hay ninguna diferencia y para otros es como haber entrado en un mundo nuevo (afirman que jamás volverían a una pantalla de 60 Hz).

 

Consejo: si no quieres experimentos caros, elige una pantalla de 60 Hz y gástate el dinero sobrante en mejorar otras características del monitor como el tamaño y la resolución.

CONEXIONES DE ENTRADA DE UN MONITOR

Las conexiones de entrada de un monitor coinciden con las conexiones de salida de la tarjeta gráfica por motivos obvios. Dirígete a la sección correspondiente de la tarjeta gráfica para ver todos los detalles al respecto.

 
Pantalla gaming para PC marca Asus, modelo Predator XB271HU

COMPATIBILIDAD CON EL ESTÁNDAR VESA

Si tenemos pensado colgar la pantalla en la pared, es importante que comprobemos que el monitor es compatible con el estándar de montaje VESA, el cual básicamente delimita la distancia entre los agujeros para atornillar el monitor al soporte de pared. Por ejemplo en las características del monitor MSI Optix G241V de 23.8", encontramos lo siguiente:

Interfaz de panel de montaje: 100 x 100 mm

Esto quiere decir que los 4 agujeros para los tornillos están a una distancia de 100 mm, formando un cuadrado de 100x100. Esto facilita la compra del soporte para la pared, ya que simplemente tenemos que tener en cuenta que sea compatible con VESA 100 x 100.

Consejo: No todos los monitores son compatibles con el estándar de montaje VESA. Algunos no disponen de ningún agujero para los tornillos, lo que complica colgar el monitor en la pared. Asegúrate bien en las especificaciones de que el monitor es compatible con VESA.

www.elmanitasdelpc.com

 

Si necesitas ayuda respecto a lo que acabas de leer o sobre cualquier otro tema relacionado con el ordenador, envíame un email a ventura_perez@hotmail.com y te ayudaré sin compromiso.