IP ESTÁTICA O DINÁMICA

 

Antes de entrar de lleno en el tema, es importante recordar que existen direcciones IP privadas y públicas, tal y como se explica en la página IP privada o pública en esta misma web. Ambos tipos de direcciones IP pueden ser estáticas o dinámicas, por lo que las explicaremos por separado para que sea más sencillo de entender.

 

Una dirección IP es estática cuando no cambia con el tiempo, por eso también se utiliza el término IP fija. Una IP dinámica puede cambiar en un plazo de tiempo más o menos breve. Entremos en algo más de detalle.

 

IP PÚBLICA (ESTÁTICA O DINÁMICA)

 

La dirección IP pública es aquella con la que se identifica nuestro rúter en la red, permitiendo el acceso a Internet a todos los dispositivos conectados en el hogar. Esta dirección la asigna el ISP (Internet Service Provider) con el que tengamos contratado el servicio de acceso a la red (Telefónica, Vodafone, etc.).

 

Lo más habitual es que tu IP pública sea dinámica. Cuando esto es así, el ISP utiliza para asignarte la dirección IP el protocolo DCHP (Dynamic Host Configuration Protocol). Cuando el equipo que ejecuta este protocolo se reinicia, vuelve a asignarte una nueva dirección IP pública, que no tiene porque ser igual a la anterior, aunque hay bastantes probabilidades de que vuelva a ser la misma. Por tanto, es posible que tengas una IP pública dinámica pero creas que es fija porque no has observado ningún cambio.

 

Una dirección IP pública dinámica dificulta que se produzcan ataques externos, ya que mientras se recopila la IP y se ejecuta el ataque ésta puede haber cambiado. Por otro lado, al ser dinámica permite a los proveedores de Internet gestionar mejor la escasez de direcciones IP disponibles en el protocolo IPv4.

 

En algunos casos es necesario que la dirección IP pública sea fija o estática, como por ejemplo en el caso de servidores que alojan webs, ya que en caso contrario se producirían problemas a la hora de acceder. Otro caso en el que no debe cambiar nunca la IP es en el caso de servicios de correo electrónico.

 

Una IP pública fija o estática ofrece conexiones más fiables y velocidades superiores, lo cual da ventaja, por ejemplo, a la hora de jugar online. El problema es que se está más expuesto a ataques externos, además de que la conexión suele ser de pago.

Internet de las cosas

IP PRIVADA (ESTÁTICA O DINÁMICA)

 

Una IP privada es una dirección IP reservada exclusivamente para uso interno en una red local, como por ejemplo la red del hogar, tal y como se explica en la página IP privada o pública, en esta misma web.

 

Las IP privadas de la red del hogar son asignadas por el rúter de forma automática mediante el protocolo DHCP (Dynamic Host Configuration Protocol) para cualquier dispositivo que se conecte: un PC de sobremesa, una televisión, un móvil o una tablet, ya sea por cable o por wifi. Esta asignación automática proporciona a los dispositivos direcciones IP dinámicas, es decir, pueden cambiar con el tiempo, por ejemplo cuando reiniciemos el rúter o reconectemos un dispositivo.

 

Las ventajas de las IP privadas dinámicas es que la configuración es automática y no tenemos que preocuparnos de configurar nada. En algunos casos necesitaremos que la IP privada no cambie y sea estática o fija, como cuando queremos abrir puertos para alguna aplicación como emule. Al abrir los puertos tenemos que indicar la dirección IP privada del PC: si ésta es dinámica, cada vez que el rúter nos la cambie tendremos que volver a repetir el proceso de apertura de puertos. Por este motivo, en estos casos es recomendable que sea fija. 

 

Si quieres saber cómo hacer fija la IP privada de tu PC, dirígete a la página Cómo hacer fija la IP de mi PC.

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